Cristina Fernández y su comitiva eligieron para pasar los cuatro días de su visita a la Ciudad Luz uno de los hoteles más exclusivos. El Georges V, de la cadena Four Season, a pasos de Champs Elysées, una de las zonas más cotizadas de la capital francesa. Uno de los aspectos que más sobresalen es la cuidada decoración, donde resaltan tapices y alfonmbras del siglo XVIII, restauradas en forma magistral.
El edificio tiene ocho pisos, fue construido en 1928 y cuenta con 245 habitaciones, cada con su espacio para recibir invitados. Aproximadamente un cuarto de ellas son en suite.
Cristina y su hija Florencia ocupan la suite presidencial. La habitación, según puede verse en el web site del hotel, cuenta con un living amplio, un comedor para ocho personas y chimenea de mármol. Ese mismo material predomina en el baño, equipado con sauna y vestidor. La suite posee 190 metros cuadrados, con gimnasio y una oficina con lo necesario para que una visita de ese calibre tenga todo los medios a su disposición.
El hotel posee privadas privadas que ofrece una vista de todo París y alfombras del siglo XVIII “elegantemente restauradas”. En el sector de spa, decorados con impresiones de la misma épcoa, es promocionado como el “más fino y lujoso de París”.