Un Burdeos Chateau d'Yquem de 1811 se convirtió ayer en la botella de vino blanco más cara del mundo al ser vendida por 75.000 libras (84.700 euros/123.000 dólares) al coleccionista Christian Vanneque, propietario de un restaurante en Bali (Indonesia).
La Compañía británica de Vinos Antiguos, que ofrecía la botella, precisó que la venta por este precio marcaba un récord Guinness y coronaba al Chateau d'Yquem como el blanco de más valor.
Vanneque, propietario del establecimiento SIP Sunset Grill en Bali, que se inaugurará en septiembre, se declaró encantado de haber adquirido esta "joya".
La Compañía de Vinos Antiguos comprobó su autenticidad y obtuvo un certificado de inspección de Chateau d'Yquem. Se examinó también el envase y la etiqueta de la botella, y ésta se comparó con copias en papel de las emitidas en esa época por la bodega francesa. Todas estas pruebas sirvieron para confirmar que el vino era una muestra auténtica de blanco Chateau d'Yquem de principios del siglo XIX.
El Chateau d'Yquem de 1811, de un color dorado oscuro, untuoso y de dulce aroma, se considera uno de los mejores vinos en la historia de la región francesa de Burdeos y uno de los mejores vintage jamás producidos.